TALLER DE EDUCACIÓN VIAL

Hoy hemos tenido un taller de educación vial.
Nuestros amigos los policías Manuel y Javier nos han explicado lo importante que es respetar y cumplir las normas de circulación
y educación vial.
Hemos hecho unos juegos y hemos visto unos vídeos muy interesantes.


JUNTOS CELEBRAMOS LA PAZ

Hoy en el Reinado, 
hemos gritado pidiendo PAZ.
Hemos cantado PAZ
Hemos bailado PAZ
Hemos pintado PAZ
Hemos jugado a la PAZ,
porque queremos PAZ en nuestra casa, 
queremos PAZ en nuestro Colegio,
queremos PAZ en nuestros pueblos y ..
queremos PAZ en nuestro mundo.
¡QUÉ VIVA LA PAZ!
Aquí os dejamos con las imágenes de nuestro homenaje al grito de la PAZ


FELICITAR ES GRATIS


Felicitar es gratis
 
 

 …“Ya sabe que estoy orgulloso de él”.
…“Hacerlo bien es su obligación”. …                        
“Si es que…por cada cosa que hace bien, hay diez que hace mal”.

Si hemos de decir a nuestros hijos que se han equivocado, no solemos tener inconveniente en hacerlo con claridad y en repetidas ocasiones. Forma parte de nuestra labor como padres, por supuesto, corregir y enderezar, hacer comprender errores y ayudar a rectificar.
También es tarea nuestra felicitar, reconocer, reforzar…, pero no tenemos demasiada costumbre y lo consideramos menos necesario.


  Estamos inmersos en la “cultura de la queja” y tenemos totalmente interiorizado que hemos de hacer saber a los demás nuestra insatisfacción y descontento.
Como adultos, lo vivimos cada día: ¿solemos ser felicitados por nuestros jefes o clientes?, ¿en casa se nos suele decir lo rica que está la comida o lo bien que llevamos la economía familiar?, ¿le decimos al frutero que la fruta del día anterior estaba deliciosa o nos dirigimos a él solo cuando nos la da pasada?...


Normalmente sabemos que lo estamos haciendo bien, no porque alguien refuerce nuestro trabajo, sino porque nadie se queja de él. De hecho, llegamos a conformarnos con no recibir quejas.

Nuestros hijos, como nosotros, necesitan nuestras palabras de reconocimiento y estas se convierten en una especie de “gasolina emocional” que les anima a seguir haciendo las cosas bien, sea cual sea su edad y tarea (aprender a comer solo, dejar de mojar la cama, llegar a casa a la hora acordada, estudiar…).

 “Tengamos en cuenta dos claves a la hora de felicitar a nuestros hijos:
·         Seamos generosos con los halagos, pero no dejemos de corregirles ni mintamos en nuestra felicitación; es decir, tratemos de ajustarla a la realidad de nuestros hijos, ya que de lo contrario no se la creerá.
·         Felicitemos sin “peros”. Un “Enhorabuena por tus buenas notas; lástima que no hayas sacado dos notables más…”, es solo “media felicitación”. Si queremos animarles a superarse, busquemos otro momento y disfrutemos de ese instante.


 
Ojalá nuestro jefe nos diga mañana que estamos haciendo un buen trabajo, ojalá nuestra pareja reconozca nuestro esfuerzo en casa y con la familia, ojalá nuestros hijos reciban de nosotros mensajes que les hagan saber que estamos orgullosos de ellos, que somos conscientes de sus ganas de mejorar y que los queremos.



Un saludo.