Hemos ido muy contentos y muy obedientes por la calle. En la Iglesia hemos participado de la Eucaristía cantando, rezando y pidiendo por que este curso escolar sea fructífero y esté lleno de buenas obras y trabajos.
Nos vamos a esforzar, a estudiar, a jugar todos juntos, a compartir, a obedecer, a ser responsables y a un montón de cosas más que nos harán más felices a nosotros y a los que nos rodean.














