No sabíamos si soñábamos o no después de venir de la selva, cuando de pronto sonó un timbre y allí estábamos en medio de la oscuridad y con millones de lucecitas brillando a nuestro alrededor. Cuando aterrizamos desde esas luces, nos encontramos con un aventurero y apuesto Príncipe llamado Pascualín que nos encargó cuidar un cofre que contenía algo especial.
Prometimos a Pascualín cuidarlo...pero...
Unos maleantes nos capturaron y nos encerraron en una cueva porque no quisimos decirles dónde estaba el cofre. Nos ataron y encerraron y allí todos dormimos hasta que alguien muy chiquitito nos despertó.
Era un pequeño ratoncito que vivía en aquella cueva y que nos ayudaría a escapar...
Conseguimos escapar y Pascualín regaló el cofre a la princesa Sonia para que lo repartiera con todos...pero ¿qué escondería el cofre?
¡Unos huevos de oro y piedras preciosas!
Gracias príncipe Pascualín, nos iremos buscando más aventuras y prometemos seguir ayudando a todos como te hemos ayudado a tí...No te olvidaremos.





















