La princesa leyó la carta y ...¡Era un mensaje de Rigoberto Piesfríos!
A QUIÉN PUEDA INTERESAR
EN LA CUEVA DEL OGRO SE HALLARÁ,
OCULTO A TUS OJOS ESTARÁ
LA LLAVE QUE EL COFRE ABRIRÁ
De repente los libros volvieron a volar y todos arriba volamos a buscar la llave para conseguir la recompensa.
Aterrizamos en una isla y no era la de nuestro amigo el pirata Barbanegra pero allí había una cueva en donde podría estar la llave. Gonzalo, el mayor del grupo nos dirigió hacia dento de la cueva.
¡ERA EL OGRO!
Adriana e Ylenia se quedaron atrás, paradas frente al ogro y no se movieron. Recordaron lo que el montañero les dijo: "La gente de buen corazón nada tiene que temer"
Así que muy valientes, saludaron al ogro y le explicaron quien eran, cómo habían llegado hasta allí y que buscaban una llave.
El ogro al principio no las creyó pues pensó que sólo queríamos su comida.
Y al agacharse...pudieron comprobar que una llave plateda colgaba de su cuello. Adriana en un movimiento rápido consiguió quitársela.
Pobre ogro no estaba acostumbrado a que los demás fueran amables con él. Así que se puso tan contento al ver nuestras muestras de cariño que decidió regalarnos la llave y además nos dio un montón de chuches.
Y con la tripa llena, la princesa Sonia, la llave y el cofre, montamos en nuestros cuentos voladores camino de abrir lo que contenía el cofre...
¿Qué será?
MUY PRONTO LO SABREMOS












